images (1)Estamos en pleno verano, altas temperaturas, muchas horas de luz…muchos de vosotros estáis notando el cansancio acumulado durante el año, no os acordáis del último puente en el que descansasteis o de aquellos días de libres que o cogisteis en semana santa. Estáis deseando que llegue el día de vuestras vacaciones para encontraros con el sol, la tranquilidad, o la fiesta, quizá busquéis un recóndito lugar en el que desconectar y disfrutar. Sin embargo, no todo el mundo atisba la llegada de las vacaciones con tal entusiasmo o felicidad, e incluso es posible que les cueste parar de pensar en el trabajo y que no disfrute de esos días, porque aunque parezca mentira, en el mundo de las adicciones no paramos de sorprendernos porque si, existen personas adictas al trabajo. Y cuando lo único que importa es trabajar, el periodo vacacional se convierte en una tortura.

adicto-trabajo1La adicción al trabajo está encuadrada dentro de las de tipo “comportamental” al ser una adicción sin sustancias, y se define por una excesiva implicación de la persona en su actividad laboral, a la que no pone control ni límite, llegando a abandonar otro tipo de actividades (ocio, citas médicas, atención familiar…). Este exceso no se explica por una necesidad objetiva como por ejemplo, falta de ingresos suficientes, sino más bien por la aparición de una necesidad de tipo psicológico, generalmente, ansiedad, y que la persona aprende a canalizar a través del trabajo. De hecho, se convierte en una adicción cuando el trabajo ocupa la función de evitar otro malestar o emociones negativas.

adicto-al-trabajo.2En general, podemos hablar de un perfil bastante característico de personas adictas al trabajo. Normalmente son hombres de mediana edad (de 35 a 50 años) perfeccionistas, exigentes consigo mismos, en ocasiones obsesivos, suelen tener un gran desempeño en su puesto de trabajo y estar muy bien valorados, de modo que socialmente, el papel de los adictos al trabajo está muy reforzado tanto por las empresas, como a nivel social: Una particularidad de la adicción al trabajo que la diferencia de otras adicciones es que se alaba y recompensa a la gente por trabajar en exceso, esto casi nunca sucede con otras adicciones”, (Fassel, 2000) . El trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo a veces puede estar camuflado debajo de estos comportamientos.

Es por todo esto que la adicción al trabajo es la que pasa más desapercibida y que enimages (5) principio puede no generar problemas en la persona o en su entorno. Sin embargo, a medio y largo plazo, aparecen consecuencias muy importantes con son  el aislamiento social, problemas en la relación de pareja o el hecho de que las responsabilidades familiares quedan desatendidas, realmente no hay interés por iniciar nuevas relaciones o actividades fuera del trabajo y además suelen descuidar bastante su propia salud, hábitos de sueño o alimentación…

Una de las señales de alarma más importantes es que si existe tiempo libre fuera del trabajo, la persona no disfruta de él al cree que debería estar trabajando, solucionando problemas en su puesto, o no sabe cómo gestionar su propio estado porque siente altos niveles de malestar, ansiedad y agobio. Realmente es como si el  trabajo se usara como una “tapadera” para bloquear, evadir o evitar afrontar otros problemas o emociones negativas. Tal y como señalan los expertos, no estamos hablando únicamente de un exceso cuantitativo de horas de dedicación (que muchas personas tienen sin ser adictos al trabajo), si no que la cuestión es más profunda, al hacer del trabajo el núcleo central de su vida, generándose la incapacidad de tener otros intereses o formas de disfrute.

A largo plazo la adicción al trabajo  se relaciona con altos niveles de estrés y problemas cardiovasculares, en algunos casos también se asocia con abuso de sustancias, concretamente alcohol y al móvil e internet como medio de control de asuntos laborales.

Algunas de las características que se aprecian en personas adictas al trabajo son:

  • Se ven incapaces de tomarse vacaciones o descansar. Durante los fines de semana tienen cantidad de preocupaciones laborales con las que experimentan mucha ansiedad. Así mismo pueden notar mucho cansancio cuando paran de trabajar, irritabilidad y culpabilidad.
  • Para ellos es imposible terminar la jornada laboral con un trabajo inacabado.
  • Buscan intencionadamente nuevas metas y objetivos de trabajo para realizar en los periodos de descanso, aunque esté fuera de las competencias de su puesto.
  • Son incapaces de rechazar ofertas de trabajo adicional, aunque implique dedicarle más horas o sobrecargarse. Se ven afectados por una “hiperesponsabilidad” muy elevada.
  • No limitan ni organizan sus horarios para actividades básicas como comer o dormir, atender a citas médicas o a la familia.
  • Es frecuente que perciban una fuerte competitividad y autoexigencia en cualquier actividad, especialmente por la necesidad y búsqueda de admiración y obediencia de los demás.
  • Familiares y amigos se quejan habitualmente de que dedica más tiempo al trabajo que a ellos y que no sabe parar o desconectar. Suelen distanciarse afectiva y socialmente, primero de los entornos menos importantes, para después pasar a los más íntimos.
  • No saben delegar y supervisan todo personalmente, especialmente si tienen rasgos perfeccionistas de personalidad a la base, ya que creen que los demás no harán sus funciones tan bien como él mismo.
  • Limitar las lecturas o las pocas actividades de tiempo “libre” a temas laborales (por ejemplo con cursos de formación asociados al trabajo).
  • Suelen trabajar y rendir muy bien con elevada presión. Sin embargo, luego tienen problemas para relajarse.
  • Se comunican mejor en la empresa, con los compañeros o en temáticas laborales, que con otro tipo de relaciones interpersonales.

Existe mucha investigación y bibliografía respecto a este tema como una problemática deimages (7) tipo psicosocial, puesto que estamos inmersos en una sociedad globalizada donde la productividad da a la persona un valor fundamental. No olvidemos además que gracias a las nuevas tecnologías, tenemos la posibilidad de estar constantemente “conectados”. Para un adicto al trabajo, tener la opción de tener el correo en el móvil o estar permanentemente localizable, fomenta la fuerza de la adicción. En los últimos años además, el patrón típico observado en varones, también se está extendiendo a mujeres. Según el “Centro de investigaciones médicas en ansiedad”, podrían establecerse tres categorías de adictos al trabajo

  • Controladores:quizá sea el que marca el estereotipo que tenemos sobre el “ejecutivo agresivo”. Son personas muy independientes y ambiciosos, para ellos el rendimiento laboral es un medio para lograr el éxito y odian perder el control. Son muy exigentes con su desempeño, de modo que cuando descienden en su rendimiento laboral, se vuelven ansiosos e irritables, al ver que no están consiguiendo su meta.
  • Complacientes:se caracterizan por ser menos ambiciosos y  más sociables que los otros adictos. No buscan el éxito o un gran estatus laboral. Esperan la aprobación y refuerzo por parte de los supervisores y de los compañeros. Suelen callar y evitar problemas al tener un carácter tan inhibido, por ello tienen más posibilidades de padecer depresión y ansiedad.
  • Narcisista:presentarían un problema más grave de personalidad, en situaciones de tensión, puede llegar a síntomas graves de ansiedad como la despersonalización (sensación de no ser uno mismo, de no conocerse a sí mismo) y a la desrealización (sensación de estar fuera de la realidad, de ver y experimentar lo circundante como un sueño). Son muy egocéntricos, creen que merecen mejor posición y valoración en su empresa. No dudarán en pisar a compañeros para cumplir sus metas personales a través del trabajo.

images (3)Las premisas básicas y fundamentales para trabajar desde el punto de vista de una intervención psicológica ante este tipo de problemas, tal y como señala Fernando Mansilla en “psicología online” son:

  • Para el 100% de las personas, hay una gran cantidad de actividades con las que disfrutar, no sólo el trabajo.
  • En las tareas laborales es estrictamente necesario delegar.
  • La jornada laboral es de ocho horas y debe limitarse a ese tiempo.
  • El trabajo para realizar en casa debe ser excepcional.

Para abordar la adicción al trabajo, el planteamiento terapéutico es similar al de otro tipo de adicciones sin sustancias, teniendo como objetivo establecer un equilibrio entre el área personal y laboral. En primer lugar, es necesario una profunda evaluación de la situación actual de la persona y de su historia de vida.

Desde un punto de vista cognitivo-conductual, se puede intervenir con pautas dirigidas al control de la ansiedad y gestión adecuada del tiempo, como son:images (2)

  • Reducción paulatina de la jornada laboral.
  • Programa alternativo de actividades fuera del ámbito laboral para cumplir obligatoriamente.
  • Exposición y gestión a la ansiedad junto con la limitación del acceso al trabajo online, teléfono, comprobación y recepción de mail…
  • Priorización de actividades y aprender a delegar.
  • Afrontamiento de problemas, errores y la elevada autoexigencia.

Si queréis leer más sobre este tema, os recomendamos el siguiente artículo: http://www.psicologia-online.com/ebooks/riesgos/capitulo6_1.shtml

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