shoes-505471_960_720Todos hemos escuchado en alguna ocasión el término depresión postparto, ¿pero existe realmente? Aludiendo al manual de diagnóstico por antonomasia utilizado en salud mental (el actual DSM V) encontramos que para algunos de los trastornos que refleja (trastornos del estado de ánimo, trastornos psicóticos…) el inicio de la psicopatología puede darse con inicio en el “periparto”, quiere esto decir que en algunas madres la época temporal asociada al parto (semanas antes, semanas después) puede ser el precipitante de problemas de tipo psicológico que puedan requerir atención especializada.

Para algunos especialistas en el área, se habla que la depresión postparto puede afectar al 25% de las mujeres (según Gemma Candela, profesora del Grado Oficial de Psicología impartido por la Universidad Internacional Valenciana). No queremos con estos datos generar alarma en las nuevas madres y padres, en general la época inicial de la maternidad es una época que muchas madres describen como un despertar de nuevas emociones y sentimientos que darán lugar a enriquecedores vínculos entre progenitores y el recién nacido.

Stressed Mother and Her Baby

Lejos de etiquetas y de diagnósticos, nuestra intención es explicar qué realidades, vivencias y sensaciones son aquellas a las que puede enfrentarse la madre y por qué no decirlo, también los padres de la nueva criatura.

A nivel biológico, es bien conocido como las fluctuaciones en los esteroides gonadales, progesterona y estrógenos podrían explicar la revolución a nivel emocional que puede darse en el periparto (cambios de humor, mayor irritabilidad…)

En la línea de lo anterior tras el parto la sensación de fatiga, cansancio se acumula en la nueva madre generando con ello una emocionalidad posiblemente más frágil y sensible, sintomatología que suele revertir con el paso de las semanas.

Al margen de lo anteriormente expuesto hay que hacer énfasis en los cambios que se producen en el aspecto físico de la mujer embaraza durante la gestación y posteriormente al parto. Para algunas madres este aspecto puede afectar negativamente a su autoestima, desarrollando algunas el problema adicional de sentirse “culpables” por prestar atención a este factor y no “relativizarlo” frente a todo lo positivo que debería acarrear el nacimiento del retoño.

Por otra parte, muchas madres (especialmente madres primerizas) reciben por parte de supregnancy-1410705_960_720 entorno multitud de consejos y cuidados que en ocasiones exceden sus demandas de ayuda, esto en ocasiones genera una percepción de incapacidad o de inseguridad a la hora de actuar con respecto al bebé. A ello también colabora el exceso de información (a través de libros más o menos especializados o consejos de especialistas más o menos informados) que en ocasiones saturan de información a los nuevos padres ante qué hacer y cómo hacerlo.

Creación de nuevos roles: bautizarse como “padres” tras el parto genera nuevos roles en la pareja. En esa nueva conceptualización como papá y mamá puede darse un desplazamiento en la configuración previa de la relación, siendo importante fortalecer el vínculo entre la pareja más allá de las funciones parentales.

Durante el periodo del embarazo el protagonismo de todo el proceso ha recaído en la madre, mientras que tras el parto en numerosas ocasiones se produce una desviación de la atención hacía el bebé que en ocasiones puede revertir negativamente en la madre. Para algunas madres con una marcada inseguridad esta puede ser una señal de alarma que les afecte negativamente en su autoestima.

Para otras madres, el miedo protagonizará sus vidas. Para algunas madres con tendencias 1ansiosas se ha descubierto cómo el parto puede generar ese factor precipitante para que debuten en ella nuevos miedos hasta ahora inconcebibles: miedo a la integridad/salud del recién nacido, miedo a quedarse solas con el bebé, miedo a no estar a la altura…

Los cambios que acontecen en la vida de la madre también pueden en ocasiones trasladarse a lo social, especialmente para madres jóvenes que pueden ver cómo puede ser complicado encajar su vida social previa con las nuevas tareas, horarios y tiempos que habrá que adaptar tras el nacimiento.

VL_Dr_Oz_Depression_r900x493Los hombres tampoco quedan al margen de toda la revolución que puede surgir tras el embarazo-parto. Para algunos padres la sintomatología depresiva, ansiosa puede aparecer y pasar más desapercibida que para la madre, ellos además “deben” ser en muchas ocasiones los cuidadores por partida doble (cuidando a la madre y al bebé).

Con el análisis llevado a cabo previamente no queremos desanimar ni mucho menos a futuros padres. Para la gran mayoría de ellos, la experiencia de ser padre les llenará de alegría, felicidad y de nuevas experiencias inolvidables. Para los padres que viven algunas de las vivencias y manifestaciones anteriormente expuestas, muchas tendrán un carácter temporal  y será el tiempo, la habituación y muchas dosis de paciencia lo que favorecerá que vayan desapareciendo paulatinamente.

Y para otros que no consiguen ese desarrollo óptimo, el trabajo del psicólogo haciendo uso de la terapia cognitivo conductual puede generar un efecto beneficioso para dicha sintomatología.

No obstante, dicen que el amor más sincero, incorruptible y eterno es el de una madre. ¿Y quién puede resistirse a al menos soñar con vivir esa experiencia?

“Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo. 

Enseñarás a soñar, pero no soñarán tu sueño. 

Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida.

Sin embargo.., en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño,

perdurará siempre la huella del camino enseñado.”

-Madre Teresa de Calcuta-

 

 

 

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