J. Alejandro Muñoz Cano (psicólogo)

Tanto en la ficción como en la realidad se habla de la figura del psicópata. Aparecen en películas, series, libros y también en los distintos medios informativos como periódicos, radio y televisión. Se les consideran personas conflictivas que, a menudo, cometen delitos y que pueden atentar contra las vidas de las personas.

d02788e9b71f14e545d855En el DSM, manual de diagnóstico y estadístico de trastornos mentales, no aparece la psicopatía como tal, sino como Trastorno Antisocial de la Personalidad (TAP). Se estima que el 1% de la población (1 de cada 100 personas) padece esta patología, aunque es probable que el porcentaje sea mayor, ya que es muy difícil controlar el volumen de esta población. Se suele dar más en hombres que en mujeres. A estos individuos no les provoca malestar su trastorno, pero sí a las personas que están a su alrededor, especialmente a los más cercanos. Sus características personales hacen que estos individuos no tengan muchas relaciones sociales y las que tienen suelen ser de poca duración y muy problemáticas. Sus relaciones interpersonales se basan en una utilización instrumental de las personas para conseguir sus objetivos. Una de las características fundamentales del psicópata es su falta de empatía, por tanto, no realiza una participación afectiva de las emociones del otro, y eso hace que su “modus operandi” consista en mentir, extorsionar, agredir o cualquier otra manifestación de conductas que atentan contra los derechos de las personas sin ni siquiera tener remordimientos, provocando malestar físico y mental en otras personas.

Se puede pensar que estas personas suelen acabar en la cárcel y en cierta medida es cierto.descarga Hay distintos estudios que demuestran que el Trastorno de Personalidad Antisocial es de las patologías psicológicas más presentes en los reclusos. El PCL- R es un buen instrumento para poder detectar al psicópata criminal, pero no todos los psicópatas presentan conductas impulsivas ni necesariamente cometen delitos, a este tipo de psicópatas se les conoce como subclínicos. Los psicópatas no criminales o subclínicos pueden integrarse en la sociedad como uno más, suelen tener un cierto encanto superficial que les permite parecer personas competentes y agradables, pudiendo aspirar a puestos importantes. De hecho, se cree que muchos políticos, empresarios,  artistas y otras profesiones de prestigio son psicópatas subclínicos. Suelen ser individuos dotados de inteligencia, audaces y con mucha ambición, que conocen las normas sociales y saben qué hacer para conseguir sus objetivos sin ser detectados. Esos objetivos pueden ser lícitos o ilícitos, ya que ellos tienen sus propias normas y no tiene por qué estar en consonancia con las normas establecidas.

dexter-season-6-promoSi es un reto detectar al psicópata o persona con TAP, tanto más es su tratamiento. A la población reclusa de psicópatas, se les ha aplicado diferentes tratamientos de distinto tipo. Lo cierto es que ninguna ha funcionado a largo plazo, siendo algo efectivas a corto plazo algunas técnicas de intervención de tipo conductual, de refuerzo y castigo. Mejoran su conducta para lograr salir de la cárcel lo antes posible, pero no creen que necesiten cambiar, piensan que el problema lo tienen los demás, no ellos. Una vez que están en libertad suelen actuar como estaban acostumbrados, produciéndose un gran número de reincidencias en los delitos. Un problema que se ha encontrado es que en los programas de reinserción donde se realiza psico-educación suele tener efectos no deseados, ya que los psicópatas aprenden nuevas técnicas para poder atentar contra los derechos de los demás pero de forma más sofisticada y sutil, y así evitar ser detectados.

psicopata-test_xoptimizadax--644x362A día de hoy el psicópata sigue siendo un reto para la psicología. No acuden a consulta en busca de ayuda (salvo que tengan otro problema asociado), son difíciles de detectar (especialmente los subclínicos) y en el caso que sean detectados no hay tratamientos que sean efectivos. La investigación, hasta no hace mucho, dejó de abordar la psicopatía como tema central por tratarse de sujetos que no sufren (o al menos no por padecer este trastorno), por ser poco colaboradores y aparentemente incurables. Hoy en día se intenta comprender mejor a estas personas, tanto a nivel teórico como práctico.

Una de las teorías más recientes es la que aborda la psicopatía desde una concepción triárquica, en el que se abordan tres conceptos que lo explican, la desinhibición o falta de control de impulsos, la maldad o falta de empatía y la audacia o capacidad para poder relacionarse de forma exitosa con otras personas para conseguir sus objetivos. El nivel de audacia podría ser un buen indicador que puede servir para diferenciar al psicópata subclínico con respecto al psicópata criminal. Estos tres conceptos engloban una serie de características adicionales que explican de forma más compleja la figura del psicópata.

A nivel neuropsicológico se dan muestras que, especialmente los psicópatas másimages impulsivos, tienen menos activo el lóbulo prefrontal, encargado de la planificación de comportamientos complejos, en la forma de expresar la personalidad, en los procesos de toma de decisiones y en el comportamiento social adecuado a cada situación. Otros estudios han demostrado que estos individuos tienen mayor tolerancia al estrés y menor sensibilidad ante imágenes desagradables de desastres o de sufrimiento ajeno (muertes, mutilaciones, etc), es decir, que les provoca menor rechazo que a personas sin TAP. También dan menos valencia positiva a las imágenes agradables (muestras de afecto, sexuales, alegría, etc.) que las personas no psicópatas. Estos hallazgos dan muestra de las deficiencias en el control de impulsos y su carencia o falta de capacidad empática.

Hay que seguir investigando para conocer mejor los mecanismos que se activan en la mente del psicópata. Es fundamental encontrar técnicas efectivas de tratamiento con el objetivo de integrarlos adecuadamente a la sociedad o al menos, poder controlarlos de forma segura para que no supongan una amenaza para los demás.

shutterstock_21369268_webEs probable que a lo largo de nuestras vidas, de forma directa o indirecta conozcamos a uno o más psicópatas. Puede ser cualquiera: el panadero, el jefe o profesor, el alcalde, un amigo lejano o incluso un familiar. Profundizar en nuestras relaciones con estas personas sería altamente perjudicial y destructivo, por lo que se recomienda evitar relacionarse con estas personas en la medida de lo posible y sobre todo, no convertirse en un obstáculo en la consecución de sus objetivos. En todo caso, si se está en situación de peligro se debe pedir ayuda a la policía y/o a los servicios sociales cuando la situación lo requiera, pero nunca enfrentarse personalmente con estas personas, ya que pueden ser altamente violentas.

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