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	<title>tristeza archivos | Psicólogo en Granada. Psicoterapia presencial y online</title>
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	<description>Psicólogo en Granada. Gabinete de psicología clínica (especialidad adultos, infantil y adolescentes) Problemas de ansiedad, depresión, informes psicológicos</description>
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		<title>Videojuegos: ¿Entretenimiento o adicción?</title>
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		<pubDate>Tue, 26 Jan 2016 09:41:13 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Sara Quesada Suárez (Psicóloga) Vivimos cada vez más conectados a las nuevas tecnologías, desligándonos del mundo exterior, de lo tangible y de lo real. En su lugar crece el deseo de que la ficción se imponga y para ello nos sumimos en un mundo adictivo de fantasía anestesiante. El dolor emocional, el estrés o la [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<pre style="text-align: justify;">Sara Quesada Suárez (Psicóloga)</pre>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://alarconpsicologos.com/wp-content/uploads/2016/01/ku-xlarge.png" target="_blank" rel="attachment noopener wp-att-1669"><img loading="lazy" class="alignleft wp-image-1669 size-thumbnail" src="http://alarconpsicologos.com/wp-content/uploads/2016/01/ku-xlarge-150x150.png" alt="ku-xlarge" width="150" height="150" /></a>Vivimos cada vez más conectados a las nuevas tecnologías, desligándonos del mundo exterior, de lo tangible y de lo real. En su lugar crece el <strong>deseo de que la ficción se imponga y para ello nos sumimos en un mundo adictivo de fantasía anestesiante.</strong> El dolor emocional, el estrés o la ansiedad tan solo suponen una pérdida de tiempo en un mundo en el que ser productivo en un corto espacio de tiempo es lo esencial y prioritario. ¿Para qué sufrir por sufrir? ¿Para qué perder el tiempo tan inútilmente si se puede estar feliz las 24 horas del día?</p>
<p style="text-align: justify;">En nuestro día a día, lo más habitual es llegar a casa y buscar una fuente de distracción rápida y reforzante.</p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-1642"></span>Con el desarrollo de los TIC (tecnologías de la información y la comunicación) disponemos de una <strong>amplia variedad de vías de escape a nuestro malestar cotidiano</strong>: televisión, Internet, juegos de ordenador, etc. Por lo general, se trata de actividades que todos compartimos en mayor o menor medida y que, a priori, no deberían suponer problema alguno para quien las practica. La cuestión importante aquí sería saber discernir entre lo que supone un simple pasatiempo y lo que termina convirtiéndose en una adicción peligrosa. Una de estas aficiones que puede sobrepasar la línea de lo que supone un simple pasatiempo son los juegos de ordenador.</p>
<p style="text-align: justify;">Ha habido cierta reticencia por parte de la AMA (Asociación Médica Estadounidense) y la CIE-10 a la hora de incluir la adicción a los videojuegos como un trastorno en si mismo. No obstante, la <strong>APA</strong> (Asociación Estadounidense de Psicología) <strong>ha incluido en su último manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales (DSM-5) dicha adicción</strong>. Tradicionalmente, todos los organismos e instituciones mencionados han incorporado en su taxonomía de trastornos mentales, la adicción a los juegos de azar o ludopatía.</p>
<p style="text-align: justify;">Uno de los motivos por los cuales los juegos de ordenador pueden resultar tan poderosamente <strong>adictivos es porque están pensados precisamente para mantener al usuario enganchado y motivado</strong>. De este modo, plantean retos lo suficientemente desafiantes y atractivos, pero sin llegar al punto de resultar demasiado complejos e inaccesibles para el jugador. En este sentido, el mecanismo por el cual surgen este tipo de adicciones iría en la misma línea que aquel que subyace a los juegos de azar.</p>
<p style="text-align: justify;">Llegados a este punto, ¿cuáles serían las <strong>señales de alarma</strong> que nos llevarían a sospechar de la presencia de un trastorno de estas características?</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Preocupaciones o pensamientos recurrentes asociados a la anterior jugada o la anticipación de futuras jugadas.</li>
<li style="text-align: justify;">Recurrir a mentiras ante amigos o familiares para referirse a la cantidad de tiempo empleado en el juego.</li>
<li style="text-align: justify;">Aislamiento social con el fin de dedicar  más tiempo al juego.</li>
<li style="text-align: justify;">Sentimientos de irritabilidad, inquietud o rabia ante situaciones en las que no pueden jugar.</li>
<li style="text-align: justify;">Repentinos cambios de humor.</li>
</ul>
<p>Así como sintomatología física como:</p>
<ul>
<li>Migrañas producidas por la fatiga visual o la intensa concentración ejercida.</li>
<li>Fatiga general.</li>
<li>Síndrome del túnel carpiano debido a un manejo desmesurado  de los mandos o del ratón de ordenador.</li>
<li>Higiene personal pobre.</li>
<li>Carencias alimentarias, deshidratación y, en los casos de mayor gravedad, inanición.</li>
</ul>
<p>¿Cuáles serían las <strong>consecuencias a corto y a largo plazo</strong> del uso abusivo o descontrolado de los videojuegos?</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Cambios drásticos en el estilo de vida del sujeto e interferencias en actividades diarias.</li>
<li style="text-align: justify;">Problemas para tener una organización temporal diaria al estar su día a día muy condicionado por el consumo de videojuegos.</li>
<li style="text-align: justify;">Disminución de las relaciones sociales además de conflictos y discusiones en el núcleo familiar o con la pareja.</li>
<li style="text-align: justify;">Abandono de otros hobbies o actividades.</li>
<li style="text-align: justify;">Problemas en el rendimiento académico y laboral.</li>
<li style="text-align: justify;">Necesidad de aferrarse al consumo de videojuegos para evadirse de vacío emocional existente.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">En la actualidad, hay un <strong>creciente interés</strong> especialmente dentro del campo de la <strong>investigación</strong>  dirigida a la intervención psicológica en la adicción a los videojuegos.</p>
<p style="text-align: justify;">Algunos estudios recientes señalan la importancia del uso de autorregistros para el desarrollo de una mayor concienciación respecto de los efectos perjudiciales del uso abusivo de los videojuegos, la modificación de las distorsiones cognitivas (creencias irracionales) y el aporte de conocimiento psicoeducativo para el tratamiento de la dependencia a los juegos de ordenador.</p>
<p style="text-align: justify;">Asimismo, se recalcan los beneficios de un abordaje cognitivo-conductual en el tratamiento de este tipo de adicciones.</p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, es preciso trabajar con la familia del paciente aportando información orientativa y psicoeducación, y así poder hacer frente de una manera eficaz a las diversas dificultades que presente el sujeto.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Algunas de las barreras psicológicas que podríamos encontrarnos en el afectado incluirían:</strong> la incompetencia social, la soledad, la baja autoestima asociada también a la pérdida de confianza en si mismo, la sensación de falta de control de sus impulsos, etc. Todas estas variables operarían como elementos potenciadores del trastorno, obstaculizando el buen desarrollo de la intervención. Por ello, estos factores han de tenerse muy en cuenta a la hora de dirigir el tratamiento, estimulando así la mejora de la autoestima, las relaciones sociales y el bienestar social. A su vez, se destacan las <strong>ventajas de la combinación de la terapia cognitivo-conductual con la entrevista motivacional</strong>. Con ello, se trabajaría la motivación para el cambio comportamental, la fijación de objetivos terapéuticos, el desarrollo de un autocontrol efectivo, la prevención de recaídas y el entrenamiento de habilidades de solución de problemas.</p>
<p style="text-align: justify;">En ocasiones, este trastorno presenta comorbilidad con otras psicopatologías como: trastornos ansioso-depresivos, trastorno del sueño así como trastorno de conducta alimentaria.</p>
<p style="text-align: justify;">Pese a que se han registrado, puntualmente, casos muy graves, llevando incluso a algunos afectados a la muerte, no todos los usuarios de videojuegos tienen que presentar las características mencionadas. Como se ha indicado anteriormente, la cuestión sería saber discernir entre lo que es una mera actividad lúdica y lo que supone un patrón comportamental pernicioso que interfiere en otras áreas de la vida del sujeto.</p>
<p>Para ampliar información se recomienda el siguiente vídeo:</p>
<p><a href="https://www.youtube.com/watch?v=-ocmF3C1zJI" target="_blank" rel="attachment noopener wp-att-1657"><img loading="lazy" class="aligncenter wp-image-1658" src="http://alarconpsicologos.com/wp-content/uploads/2016/01/img_0049-300x300.png" alt="" width="248" height="248" /></a></p>
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		<title>No debería sentirme así</title>
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		<pubDate>Wed, 13 Jan 2016 12:14:33 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Tania Martínez Montero (Psicóloga) ¿Cuántas veces te has preguntado si lo que estás haciendo o sintiendo lo hace todo el mundo? ¿Es normal lo que estoy pensando? Es muy frecuente que nos preguntemos en el día a día si algunas de las cosas que hacemos, decimos o pensamos son normales y si lo hará todo [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<pre style="text-align: justify;"><strong>Tania Martínez Montero (Psicóloga)</strong></pre>
<p style="text-align: justify;">¿Cuántas veces te has preguntado si lo que estás haciendo o sintiendo lo hace todo el mundo? ¿Es normal lo que estoy pensando?</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://alarconpsicologos.com/wp-content/uploads/2016/01/lonely-273629_960_720.jpg" rel="attachment wp-att-1620"><img loading="lazy" class="wp-image-1620 alignleft" src="http://alarconpsicologos.com/wp-content/uploads/2016/01/lonely-273629_960_720-300x300.jpg" alt="lonely-273629_960_720" width="209" height="209" /></a>Es muy frecuente que nos preguntemos en el día a día si algunas de las cosas que hacemos, decimos o pensamos son normales y si lo hará todo el mundo. De hecho, <strong>muchas de las personas que acuden a consulta nos preguntan si lo que les ocurre, hacen o piensan lo comparten con más gente o están “locos” o son “raros”</strong>,  y muchas veces encuentran un gran alivio en saber que las cosas que nos perturban son más comunes en el día a día de cualquier persona de lo que creemos.<span id="more-1619"></span></p>
<p style="text-align: justify;">El problema de esto radica en los grandes tabús de la psicología y de la mente humana, pues a día de hoy nos sigue resultando difícil exponer dudas y buscar ayuda aún siendo el objetivo el ser felices. <strong>Si ahora mismo te dijeran que tu mejor amigo o amiga, que un familiar cercano o tu pareja tiene cáncer, nadie dudaría en llevarse las manos a la cabeza y preguntarse ¿Por qué?</strong> ¿Por qué a ti? Nos atravesaría la noticia como la flecha más hiriente del mundo. Pero, ¿y si te dijeran que sufre una depresión? La mayoría no se lo tomaría en serio o, al menos, no con la importancia que corresponde a una depresión, pues esta es la principal causa mundial de incapacidad según la Organización Mundial de la Salud. A muchos de vosotros se os vendrían las mismas expresiones, “¡Qué cuento tiene!”, “¡Lo que tiene que hacer es espabilar!”, etc.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto ocurre porque a todos nos da miedo o vergüenza reconocer nuestro estado psicológico por los juicios que puedan hacer los demás y, además, no estamos preparados para acompañar a las personas cuando tienen este tipo de sentimientos. No sabemos respetar que el resto de personas, incluso nosotros mismos,  tenemos derecho a sentirnos “así” en algunos momentos de nuestra vida y es normal.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Qué ocurre cuando reaccionamos así y juzgamos a la persona que está pasando por un mal momento?</strong> Cuando emitimos juicios del tipo “Eres más débil”, “Eres demasiado sensible”, “Qué tontería más grande”, etc, no estamos empatizando con la persona que tenemos frente a nosotros. Esto, por supuesto, tiene determinadas consecuencias:</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li><strong>“Lo que me pasa no es normal”:</strong> cuando no nos ponemos en el lugar del otro, hacemos que se sienta extraño y, con esto, empeoramos su sufrimiento. Ahora, además de la situación que le ha llevado a sufrir, tendrá un miedo mayor por lo que está sintiendo.</li>
<li><strong>“Pensarán que estoy loco”:</strong> tendrá miedo a los juicios de los demás, lo que le llevará a esconder todo lo posible de su estado emocional. No sólo no buscará ayuda, si no que las personas que les rodean no verán su estado real, siendo imposible y muy poco probable que puedan ayudarle. Esto, lamentablemente, es lo que ha llevado en muchas ocasiones a leer o ver en las noticias que alguien ha acabado suicidándose y la familia y amigos no tenían ni idea de lo que ocurría.</li>
<li><strong>“No debería sentirme así”</strong>: por si no tuviera bastante con aquello que le hacesufrir y con el miedo a lo que puedan pensar, hay que añadirle la autoexigencia. Todo lo que empiece por un “debería” nos llevará por un mal camino, pues nos estamos guiando por un error cognitivo, es decir, un error de pensamiento. Por esto, si mal pienso, mal existo.</li>
<li><strong>Maltrato emocional</strong>: cuando esta falta de empatía se mantiene en el tiempo, llegamos a un maltrato emocional del otro, pues no estamos respetando su derecho a sentirse triste ni la función adaptativa que esta emoción tiene. [Véase <a href="http://alarconpsicologos.com/sentirse-mal-para-ser-feliz/">Sentirse mal para ser feliz</a> ]</li>
<li><strong>Contribuimos al malestar del otro</strong>: cuando una persona sufre y está triste, lo que necesita es soltar lastres, deshacerse en la medida de lo posible de aquello que le ha llevado al límite emocional. Al no empatizar, le estamos diciendo que lo está haciendo mal y, con ello, estamos sobrecargando a la persona en lugar de darle el espacio y el tiempo que necesita.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Sabiendo esto, <strong>¿qué puedo hacer si quiero ayudar a alguien?</strong> Es frecuente que caigamos en estos errores sin quererlo y teniendo como objetivo ayudar. Suele confundirse la empatía con la simpatía. Para entenderlo mejor:</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li><strong>Simpatía</strong>: es una actitud que nos lleva a “decorar” la realidad del que sufre con aspectos positivos. Por ejemplo, <em>-He suspendido uno de los exámenes más importantes de la universidad. – Al menos estás estudiando una carrera.- He tenido un aborto.- Al menos sabes que puedes quedarte embarazada.-</em> Aunque pueda parecer ridículo, esto es mucho más común de lo que imaginamos. Todos sabemos que cualquier situación tiene su parte buena, pero eso no significa que no podamos sentirnos tristes de manera puntual por aquello que estamos viviendo.</li>
<li><strong>Empatía</strong>: es la capacidad de ponerse en la piel del otro. Si nos preguntásemos, si yo estuviera viviendo lo mismo que tú ¿cómo me sentiría? Ser empático es una elección arriesgada, pues supone conectar con una parte de ti que conoce la emoción que vemos en la otra persona. Ser empático supone conocerse uno mismo y madurar a nivel emocional. Cuando alguien comparte contigo algo que le resulta difícil y le angustia es preferible escuchar “No sé qué decirte y no sé cómo debes sentirte con todo esto. Tiene que ser difícil estar en tu situación”. Con esto, no hemos solucionado nada, pero estamos siendo respetuosos con el otro y no estamos juzgando.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Por tanto, para ser empáticos y ayudar a los demás en los momentos difíciles:</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li>Elimina las frases del tipo “<strong>No te preocupes”, “No te ralles” o “No es para tanto</strong>”</li>
<li><strong>No juzgues, escucha lo que el otro tiene que decir</strong>. Que aún no lo hayas vivido, no significa que no te pueda pasar a ti, y que no lo comprendas no implica que no sea normal.</li>
<li><strong>Respeta los tiempos que tiene cada uno</strong>. No todo el mundo necesita el mismo tiempo para todo.</li>
<li><strong>Responde de manera empática</strong>. Utiliza frases del tipo <em>“Veo lo triste que estás, tiene que ser difícil pasar por algo así”, “No puedo imaginarme cómo es pasar por esto”, “Entiendo que estás pasando por un momento muy difícil”.</em></li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Pero, sobre todo, recuerda lo más importante. Todas y cada una de las personas con las que convives en el día a día, y con las que cruzas aunque sea un solo momento, está librando una batalla de la que no conoces nada, por lo que se amable, no juzgues y pon tu granito de arena al bienestar de los demás y al tuyo propio.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Cierra los ojos para no juzgar, agudiza tus oídos para escuchar aquello que tienen que decir, ponte los zapatos del otro para comprenderlo y abre tu corazón sano para acunar a aquel que perdió el suyo.</em></p>
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		<title>El gran reto de la Navidad</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Dec 2015 10:22:49 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Estefanía Aguilera de la Cruz (psicóloga) “Este año&#8230;la comida en casa” “Tengo miles de regalos que comprar” “Odio las colas del supermercado y gastar tanto” “Espero que mi cena familiar no sea una batalla campal” “Es Navidad, pese a estar de vacaciones no paso tiempo con mi pareja” &#160; La dulce Navidad, época de reuniones con [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<pre>Estefanía Aguilera de la Cruz (psicóloga)

</pre>
<p style="text-align: center;"><em>“Este año&#8230;la comida en casa” </em><em>“Tengo miles de regalos que comprar”</em></p>
<p style="text-align: center;"><em>“Odio las colas del supermercado y gastar tanto”</em></p>
<p style="text-align: center;"><em>“Espero que mi cena familiar no sea una batalla campal”</em></p>
<p style="text-align: center;"><em>“Es Navidad, pese a estar de vacaciones no paso tiempo con mi pareja”</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">La dulce Navidad, época de reuniones con familiares o amigos puede tornarse en una amarga realidad que nada tiene que ver con las fantásticas películas navideñas que vemos por televisión.<span id="more-1511"></span></p>
<p style="text-align: justify;">En estas fechas encontramos los típicos turrones, mantecados, villancicos y luces que nos transmiten el espíritu de compartir, de vivir el futuro con esperanza, de soñar con nuevas metas.  Sin embargo también podemos sufrir las características discusiones o desacuerdos familiares, llegando incluso a parecer que esta fecha más que unirnos con las personas que queremos nos separan y generan malestar. Otro aspecto destacado de esta época del año sería el estrés de estar rodeado de gente en todos los sitios, así como los gastos extra de hacer regalos, adornar la casa y la gran cantidad de eventos sociales a los que “debemos asistir”.</p>
<p style="text-align: justify;">Además, conviene añadir que es una <strong>época del año en la que hay que tomar decisiones</strong> en cuanto a los encuentros familiares a los que queremos (o nos vemos obligados) a asistir. Estos cambios pueden incluir la convivencia con familiares cercanos durante algunos días, algo que puede generar cambios en nuestra rutina pudiendo favorecer tensiones que marquen las fiestas navideñas.</p>
<p style="text-align: justify;">Los temas que protagonicen dichos <strong>conflictos familiares</strong> podrían ser de naturaleza económica, relacionados con la comunicación disfuncional entre familiares y los asociados a la pareja. Además pueden aparecer problemas emocionales o psicológicos asociados al estrés de preparativos, expectativas no cumplidas respecto a las reuniones familiares e incluso las problemáticas relacionadas con la pérdida reciente de algún familiar o amigo cercano.</p>
<p style="text-align: justify;">Muchos os estaréis preguntando: ¿Qué he de hacer en concreto? A continuación aportamos algunas pautas para llevar la Navidad de forma más liviana y evitar el posible desgaste psicológico habitual para algunas personas.</p>
<p style="text-align: center;"><strong>¿CÓMO ACTUAR EN PAREJA?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Es conveniente generar un <strong>presupuesto común</strong>, para no exceder la suma de dinero que cada miembro de la pareja prevé gastar. Esta cuestión pasaría por negociar el desembolso económico previsto para las fiestas.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://alarconpsicologos.com/wp-content/uploads/2015/12/LV_20141230_LV_FOTOS_D_54422226045-992x558@LaVanguardia-Web.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft wp-image-1515 size-thumbnail" src="http://alarconpsicologos.com/wp-content/uploads/2015/12/LV_20141230_LV_FOTOS_D_54422226045-992x558@LaVanguardia-Web-150x150.jpg" alt="LV_20141230_LV_FOTOS_D_54422226045-992x558@LaVanguardia-Web" width="150" height="150" /></a>A la hora de decidir con quién pasar las fechas señaladas deben <strong>evitarse posturas impuestas</strong> y no pactadas entre ambos miembros. Recordemos que la idea es hacer de la Navidad algo agradable y que disfrutar en común (algunas ideas podrían ser el hacer turnos cada año con una parte de la familia, o cada fecha importante en un hogar distinto).</p>
<p style="text-align: justify;">En caso de que las costumbres navideñas puedan ser muy importantes para un miembro de la pareja y no para el otro lo ideal sería encontrar <strong>puntos de acuerdo entre ambos</strong>. En caso de estar en el grupo de los que no disfrutan de la simbología y de las implicaciones de estas fechas convendría considerar que al margen del trasfondo navideño de las semanas venideras podéis plantearlo como un tiempo en el que se os permite más disponibilidad de tiempo para estar juntos y para compartir más momento de ocio.</p>
<p style="text-align: justify;">En la medida de lo posible convendría reservar unos días u horas dentro de este periodo para fomentar <strong>planes en pareja</strong> (a solas), incluso incluyendo planes nuevos compartidos para salir del cansancio que supone el estrés de estos días.</p>
<p style="text-align: justify;">En caso de que la pareja tenga <strong>hijos</strong> se pueden <strong>programar actividades o juegos</strong> para que no se aburran en estas fechas, sobre todo para alejarles de la formalidad que supone en muchas ocasiones las reuniones familiares (algunos ejemplos podrían ser: pintar caretas de Santa Claus/Reyes Magos en Nochebuena/Reyes, hacer una gymkana por casa para los más pequeños en la que se acaben encontrando los regalos…).</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿CÓMO LLEVAR MEJOR LAS RELACIONES CON FAMILIARES?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Será fundamental ajustar expectativas, las comidas familiares no tienen porqué ser como en las películas.</p>
<p style="text-align: justify;">Conviene no intentar controlar todos los aspectos que pueden acontecer durante los eventos familiares (ya sean buenos o malos), para ello será preferible centrarse en los aspectos positivos de la reunión para disfrutarlos.</p>
<p style="text-align: justify;">En relación a la sobrecarga de ocupaciones propias de esta época no estaría de más <strong>pedir ayuda para preparativos y organización</strong>. Sería conveniente evitar en la medida de lo posible la sobrecarga de trabajo y el cuidar nuestras exigencias (“Debería hacer la comida solo/a” “Deberíamos preparar la casa para que esté perfecta”).</p>
<p style="text-align: justify;">Las<strong> temáticas de las conversaciones</strong> en la mesa durante los eventos festivos debe ser otra cuestión a considerar. Es preferible elegir temas neutros de conversación (evitando así temas asociados a política, procurando no mencionar discusiones familiares previas…).</p>
<p style="text-align: justify;">Si detestas la Navidad, una vez finalizadas estas fechas, no quedará otra que utilizar el sentido del humor y reconfortarte ya que la Navidad solo pasa una vez al año.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Te sientes con más fuerza para afrontar estas fiestas? Esperamos que estas pautas te sean de ayuda para prevenir el estrés y pasar tiempo de manera  agradable con los tuyos. <strong>¡FELICES FIESTAS Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Sentirse mal para ser feliz</title>
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		<pubDate>Fri, 06 Nov 2015 10:48:49 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>TANIA MARTÍNEZ MONTERO (psicóloga) “No te pongas así”  “No llores”  “No puedes ponerte triste por eso” ¿Cuántas veces nos hemos sentido tristes y nos han dicho “No estés así”? Muchas veces sentimos tristeza y tratamos de negarnos a ella radicalmente, sobretodo porque nos lleva a pensar que sintiéndonos, así no seremos felices. Pero, ¿qué función tiene la [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<pre style="text-align: left;"><strong><em>TANIA MARTÍNEZ MONTERO (psicóloga)</em></strong></pre>
<p>“No te pongas así”  “No llores”  “No puedes ponerte triste por eso”</p>
<p>¿Cuántas veces nos hemos sentido tristes y nos han dicho “No estés así”?</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://alarconpsicologos.com/wp-content/uploads/2015/11/descarga1.jpg"><img loading="lazy" class=" wp-image-1373 alignleft" src="http://alarconpsicologos.com/wp-content/uploads/2015/11/descarga1-150x150.jpg" alt="descarga" width="169" height="169" /></a>Muchas veces sentimos tristeza y tratamos de negarnos a ella radicalmente, sobretodo porque nos lleva a pensar que sintiéndonos, así no seremos felices. Pero, <strong><span style="color: #000000;">¿qué función tiene la tristeza? ¿Por qué y para qué se sienten las personas tristes?</span></strong> Hoy queremos hacer una reflexión sobre qué significa sentirnos tristes a veces y porqué algo, que vivimos como negativo, puede ser muy positivo.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>tristeza</strong> es, como bien sabemos, una emoción de valencia negativa. Esto no tiene porqué significar que sea malo sentirla, pues como el resto de emociones básicas (alegría, ira, aversión, sorpresa y miedo) tiene una función adaptativa y, en cierta medida, es bueno darle cabida en nuestras vidas. Las emociones nos motivan para actuar e ir respondiendo a las diversas situaciones a las que nos enfrentamos día a día. La función adaptativa que tienen cada una de las emociones son:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Alegría:</strong> nos ayuda a continuar reproduciendo una conducta o acción y seguir acercándonos a aquello que nos resulta beneficioso.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Ira:</strong> nos induce hacia la destrucción de aquello que no nos hace bien.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Aversión (asco)</strong>: nos produce rechazo frente a lo que tenemos delante alejándonos de aquello que nos puede hacer daño.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Sorpresa</strong>: nos ayuda a reorientarnos frente a una situación nueva.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Miedo</strong>: cumple una función protectora, nos permite ser cautelosos y no aventurarnos a lo desconocido.</li>
</ul>
<p><span id="more-1363"></span></p>
<p style="text-align: justify;">La tristeza <strong>nos motiva hacia una nueva reintegración personal</strong> y es la responsable de que en determinados momentos exista una mayor cohesión con otras personas, especialmente con aquellos que se encuentran o se han encontrado en la misma situación. Cuando nos sentimos tristes disminuimos el ritmo de actividad y valoramos otros aspectos de la vida, que antes de tener este sentimiento, no se les prestaba la misma atención. Esto nos lleva a comunicar a los demás que no nos encontramos bien y con ello abrimos la posibilidad de recibir la ayuda de otras personas cuando la necesitamos, así como el apaciguamiento de reacciones agresivas por parte de los demás. La tristeza fomenta que nos traten con empatía y tengan comportamientos altruistas hacia nosotros. En definitiva, <strong>nos permite bajar el ritmo cuando algo no anda bien, revisar lo que ocurre teniendo en cuenta otras cosas y pedir ayuda, espacio y tiempo cuando así lo necesitamos.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Reconocer que nos sentimos tristes por algo que nos está ocurriendo, darnos permiso para sentirlo y asumir que esto es parte de nosotros y de la vida tanto como lo es la alegría, hará que igual que el resto de emociones, una vez cumplida su función, desaparezca así como llegó. Por tanto, la clave está en vivirla, entenderla y no en luchar contra ella. <strong>La aceptación, manejo y entendimiento de esta y el resto de emociones es lo que se conoce como “Inteligencia Emocional”.</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Qué ocurre cuando luchamos contra la tristeza?</strong> Cuando esta emoción aparece y  luchamos contra ella sin dejar que ejerza su función de manera adecuada vienen los problemas. Podemos sentirnos frustrados e incomprendidos, lo que agravará nuestro estado emocional. Incluso si no se reconoce y maneja de forma adecuada pueden aparecer conductas no deseadas y desadaptativas. Esto es lo que ocurre, por ejemplo, en los niños pues cuando sufren un estado depresivo suelen reflejarse conductas agresivas (o violentas) como fruto del desconocimiento del manejo y significado de sus propias emociones. Pixar ha representado esto de manera muy fidedigna en la película “Inside out” (Al revés). A lo largo de todo el film podemos ver esa lucha constante entre alegría y tristeza, las consecuencias que derivan de ella y finalmente lo productivo de darle cabida a “Tristeza” como una más.</p>
<p>Se han realizado estudios de investigación que demuestran los <strong>beneficios a nivel cognitivo, motivacional e interpersonal de la tristeza</strong>. En concreto Joseph P. Forgas exponía en uno de sus estudios que los beneficios son los siguientes:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Mejora de la memoria</strong>: tras analizar a diferentes grupos de personas, aquellas que estaban tristes tenían una mayor recepción y retención de los que sucede a su alrededor, mientras que las personas felices, las cuales se “dejaban llevar”, tenía menos capacidad de atención.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Juicios racionales</strong>: tomar decisiones estando alegres es dejarse llevar por la euforia, mientras que las personas que se sienten tristes se sumen en un estado analítico más profundo, llevando esto a razonar de formar más menos impulsiva y lógica, en contra de lo esperable.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Reducción de la credulidad</strong>: las personas en bajo estado de ánimo son más escépticas en muchos aspectos como no caer en creencia de mitos, tópicos o ser más sensibles frente a alguien sincero.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Reducción de los estereotipos</strong>: la felicidad refuerza los estereotipos frente a las personas que se sienten tristes, las cuales recapacitan más sobre sus actos e incluso no se dejan llevar por sus propios prejuicios.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Beneficios para la motivación</strong>: las personas tristes son más persistentes ante las tareas difíciles y tienen a rendirse con menos facilidad. Sin embargo, las personas que están de buen humor tienden a abandonar fácilmente y a frustrarse como consecuencia.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Incremento de la cortesía</strong>: un estado de ánimo bajo en momento puntuales nos lleva a una tendencia a la cortesía siendo más proclives a pedir cualquier cosa con educación, mientras que las personas alegres no piensan tanto en su exterior y el efecto que puede provocar.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Sentimiento de justicia</strong>: este estudio también demostró que las personas tristes se comportan de manera más justa, racional y generosa a la hora de realizar una oferta, mientras que las personas alegres no.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">En definitiva, podemos concretar que no hay emociones malas o emociones buenas, sino un abanico emocional que aceptado y comprendido nos ayuda y nos guía hacia una personalidad estable así como a una vida plena. Pues <strong>más vale una sonrisa triste que la tristeza de no poder sonreir</strong>.</p>
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